
- Presentan cambios físicos, psicológicos y sociales.
- Son capaces de utilizar sus capacidades y recursos para adaptarse a su envejecimiento.
- Valoran la propia experiencia y hacen uso de ella.
- Transmiten la propia experiencia y los conocimientos a las nuevas generaciones.
- Se adaptan a la pérdida de autonomía, utilizando sus recursos o aceptando la ayuda necesaria del exterior.
- Se preparan para el final de la vida.